Hay quizá dos momentos que son íntimos en una boda. Uno de ellos es «emperifollarse», ese momento cuando las familias están juntas con gran expectativa por el momento que se aproxima. El otro (para los fotógrafos) es la sesión de casados; cuando ya relajados quienes se acaban de casar disfrutan de una serie de fotografías preparadas con anterioridad en conjunto con su servidor.
¿Qué les parece si vemos un poco estos detalles?
EMPERIFOLLARSE.
tr. coloq.Adornar a alguien con profusión y esmero U. m. c. prnl.
Si me preguntan, es un momento mágico. La novia y/o el novio han escogido detalles que hacen que su vestimenta sobresalga sobre la de todas las personas invitadas. Pero eso no es lo mágico; hay un ambiente de amor y regocijo en la familia que les acompaña. Puede ser una mamá o un papá emocionados, hermanos, hermanas, cuñados y cuñadas, hasta los amigos más cercanos se unen a la celebración.
Detalles van y vienen, tanto cariño y esfuerzo en pequeñas cosas importantes y elegantes.
Luego de ese momento viene una de las partes más divertidas. Gran euforia y amor en el aire hacen de la sesión de casados algo que ni las revistas pueden recrear.
Estos momentos son únicos e irrepetibles, por eso es muy importante que los conserve no solo en su pensamiento sino en buenas imágenes. Es un orgullo que nos consideren para retratar esos detalles.
En el caso de Fabricio Azurdia Fotografía, siempre se va a procurar una reunión previa o al menos un contacto para conocer los detalles de lo que usted desea obtener. Su satisfacción es la principal razón de nuestro trabajo.
No dude en contactarme si desea información o requiere un servicio: fabricio@fabazu.com